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Con los cambios que han venido sucediendo a lo largo de los últimos años, sobre todo en esferas sociales tan importantes como lo son la escuela o la familia, se ha producido una modificación del sistema de valores, fielmente reflejada en la juventud. Respecto a ello, basándonos en la amplia gama de intervenciones expertas que hemos tenido durante estos dos días a lo largo del transcurso de las jornadas, deberíamos diferenciar el papel de la escuela como trasmisor de conocimientos, aptitudes y capacidades, del de la familia o el resto de dimensiones en las que nos vemos inmersos al formar parte de nuestra sociedad de pertenencia, pues cada uno de ellos debería encargarse, de forma complementaria para con el resto, a transmitir unos valores concretos y determinantes para formar a los ciudadanos de la sociedad del futuro.
FAMILIA: Como bien indicó Dña. Amalia Gómez, la familia tiene la responsabilidad de educar a sus hijos/as en valores como el afecto, la reciprocidad, la generosidad (el compartir), la voluntad o la libertad. Así como de llevar un constante seguimiento de la educación de éstos, en cualquiera de las etapas en las que se encuentren y de forma completamente equiparada, escojan la tipología de centro que escojan para los mismos (públicos o privados). Pues los padres, a pesar de las problemáticas que conciernen al actual sistema educativo español, como indicó D. Rafael Caamaño, tienen la libertad de escoger el centro en que se matriculen sus hijos/as y, por tanto, la educación que los mismos vayan a recibir.
ESCUELA: La mayoría de las intervenciones que hemos tenido el placer de escuchar, comparten que la escuela es “la gran asignatura pendiente de la democracia española” y que aún tiene mucho camino por recorrer para una correcta adecuación a lo que los sistemas Europeos exigen o determinan. Como bien se concluyó en la mesa redonda “Enseñanza pública Vs. Enseñanza privada”, es tarea de todos (centros tanto públicos como privados) el resolver la problemática ante la que nos encontramos y es por ello por lo que se propone la temática principal de estas jornadas: el pacto educativo.
Se ha venido destacando la importancia del papel del profesorado (tanto de enseñanzas regladas como no regladas) como agente catalizador de la educación, planteando – como bien se mencionó en la mesa redonda de esta misma mañana – que se trata de una figura que, así como cambia el propio sistema educativo, ha venido sufriendo cambios en los últimos años. Destacamos las propuestas señaladas por D. Antonio Brea, que proponía: una mejor formación de los mismos, su dignificación profesional y social; y la visualización de su autoridad magistral en el ejercicio de sus funciones.
A través de la transversalidad, dentro de la escuela, sea cual sea el periodo educativo en el que nos encontremos (educación obligatoria, post-obligatoria…), cabría incidir, sobre todo, en la transmisión de valores como el respeto, tanto a los demás como a la propia autoridad del docente; el esfuerzo; el uso diálogo y la aceptación de la diversidad ante la que nos encontramos.
Existen un elevado número de políticas sociales que podrían facilitar la tarea, sobre todo en el ámbito universitario, algo que hemos visto claramente ejemplificado en la ponencia de Dña. Rosa Muñoz sobre la Universidad de Sevilla y todas y cada una de las maravillosas y efectivas propuestas con las que cuentan desde el Organismo SACU, dedicado, entre otros, a ámbitos como la discapacidad, la igualdad de género o el voluntariado, en una tarea que, a pesar de los pocos años que hace desde que comenzaron a plantear sus propuestas, ha supuesto un cambio aceptable, admirable y digno del mejor de los reconocimientos.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN y otros agentes sociales: Por lo general, éstos no han hecho más que transmitir valores – como indicaron D. Carlos Álvarez y D. Agustín Morón en el debate que compartieron – dudosos y que no potencian los hechos que deberían considerarse como relevantes.
En relación con la educación, éstos podrían utilizarse como herramientas de transmisión del conocimiento, puesto que facilitan tanto la realización de las tareas como la adecuación a los nuevos tiempos en los que vivimos. Para ello, el profesorado debe controlar una correcta gestión de los mismos dentro del aula, de la misma forma que los padres y madres deberían hacer dentro del ámbito familiar.
El objetivo de todos y cada uno de estos ámbitos (FAMILIA, ESCUELA y MEDIOS DE COMUNICACIÓN), como bien indicó D. Juan Vega, debería ser, a través de la transmisión de valores, la formación de ciudadanos libres, responsables y comprometidos con la sociedad en la que conviven.
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